
Ella es especial. Nació en el mismo hospital que yo, sólo unas horas antes. Quién sabe, quizás nos escupiéramos el chupete a la cara o llorásemos por primera vez a un par de cunas de distancia. Lo que con toda seguridad yo no sabía es que 14 años más tarde el azar nos pondría a las dos en un botellón en una tarde de julio y que, durante los 7 años que siguieron, se iría haciendo cada vez más imprescindible en mi vida, hasta llegar al grado de dependencia actual.
Ella es especial no por las circunstancias espaciotemporales, sino por ser capaz de sacar lo mejor de ti. Es especial por hacerte sentir especial cuando estás a su lado.
Es un regalazo de 21 años de antigüedad.
Felicidades.
[Suena: Someday You Will Be Loved - DCFC]